
El Spam o Correo electrónico no solicitado puede definirse como e-mails no deseados, habitualmente de tipo publicitario, que se envían aleatoriamente en grandes cantidades de usuarios. No es una amenaza directa, pero la cantidad de e-mails generados y el tiempo que lleva a las empresas y particulares relacionarlo y eliminarlo, representa un elemento molesto para los usuarios de Internet.
El spam conlleva:
Pérdida de tiempo. La información que no es de interés o utilidad para el usuario y tiene que eliminarla.
Puede hacer perder información valiosa. Algunos correos válidos son clasificados como spam por algunos filtros, lo que hace que se pierda información útil e incluso vital.
El spam también se usa para enviar diferentes tipos de virus o intentos de estafa (phising) discutidos en diversos puntos de este documento.
Más del 80% del correo electrónico es SPAM.
El Sistema de correo electrónico de la UAL dispone de numerosas medidas antispam que reduce automáticamente la cantidad de correo basura que llega a su buzón electrónico.
Otro frente en el que combatir el Spam es la prevención. El usuario tiene que intentar evitar que capturen su dirección de correo.
No haga pública su dirección de correo en foros, chats, grupos de noticias, etc.
Publique su dirección en páginas web solo cuando sea necesario.
Ignore el contenido de mensajes en los que se apela a su caridad, se le avisa de peligrosos virus o se le indica que los reenvíe a otras personas (correos encadenados).
No conteste a mensajes de correo basura ni abra las páginas Web en le que invitan a conseguir más información o a borrarle de su lista de clientes; con esto sólo se consigue confirmar la existencia de la dirección.
No proporcione su email en sitios web salvo que sea imprescindible.